Mi hijo tiene mal aliento
En niños la causa suele ser distinta que en adultos: boca seca al dormir, respiración bucal, amígdalas o un cuerpo extraño en la nariz. Cómo distinguirlo.
En niños el mal aliento rara vez tiene la misma causa que en adultos. Aquí lo habitual no es la enfermedad de encías sino un puñado de causas concretas: boca seca por respirar por la boca, restos en las amígdalas, una caries, o — la que casi nadie sospecha y conviene tener en mente — un cuerpo extraño en la nariz, que en un niño pequeño produce un olor muy característico y solo por un lado.
Las causas, por frecuencia
| Causa | Pista |
|---|---|
| Boca seca al dormir | Peor al despertar; mejora tras desayunar |
| Respiración bucal | Duerme con la boca abierta, ronca, babea |
| Lengua saburral | Capa blanca en el dorso |
| Caries | Olor constante; a veces localizado |
| Amígdalas con restos | Bolitas blancas; olor persistente |
| Cuerpo extraño nasal | Olor fuerte y moco por una sola fosa |
| Reflujo | Olor ácido; regurgitaciones |
Ese caso del cuerpo extraño merece subrayarse: si el niño tiene menos de cinco años, el olor es intenso y hay mocos solo por un lado de la nariz, hay que mirarlo. Es más frecuente de lo que parece y se resuelve en un minuto en la consulta.
Qué hacer en casa primero
- Cepillado dos veces al día y supervisado: hasta los 7-8 años no tienen destreza para limpiarse solos.
- Limpiar la lengua con suavidad, de atrás hacia delante. Es donde se concentra buena parte del olor.
- Hidratación durante el día.
- Limpieza entre dientes cuando los dientes ya contactan entre sí: ahí no llega el cepillo y es donde empiezan las caries.
- Sin colutorio salvo indicación: en niños no es necesario y enmascara el síntoma.
Si con eso mejora en una o dos semanas, era higiene y sequedad. Si no cambia nada, la causa está en otro sitio y toca consultar.
Cuándo llevarlo
- Si persiste pese a una buena higiene durante dos semanas.
- Si es localizado o va con dolor, fiebre o encía inflamada.
- Si hay mocos o mal olor por una sola fosa nasal.
- Si ronca o duerme con la boca abierta de forma habitual.
- Si hay dientes oscurecidos o agujeros visibles.
Preguntas frecuentes
Le huele el aliento aunque se cepilla bien
Comprueba dos cosas antes de nada: si limpia la lengua y si limpia entre los dientes. Son las dos zonas donde se concentra el olor y las dos que casi nadie hace en la infancia. Y observa cómo duerme: si lo hace con la boca abierta, la sequedad nocturna explica bastante.
¿Puede ser del estómago?
Es lo primero que se piensa y rara vez es la causa. El reflujo sí puede dar mal aliento, pero suele ir con otros síntomas —regurgitaciones, ardor, molestias al acostarse—. Sin ellos, la explicación casi siempre está en la boca o en la nariz.
Le huele solo por la mañana
Eso es lo normal en cualquier persona: de noche baja la producción de saliva y las bacterias trabajan sin freno. Si desaparece tras cepillarse y desayunar, no hay nada que investigar. Lo que sí conviene mirar es por qué duerme con la boca abierta, si es el caso.
¿Le puedo dar chicles o caramelos de menta?
Enmascaran unos minutos y, si llevan azúcar, empeoran el problema de fondo. El chicle sin azúcar tras las comidas sí ayuda en niños mayores, porque estimula la saliva, pero no sustituye al cepillado ni resuelve la causa.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de odontopediatría.