Marcapasos y dentista: qué cambia en la consulta

Salud Publicado 18 Sep 2026 7 min
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Con marcapasos o desfibrilador puedes tratarte los dientes con normalidad. Lo que cambia es el aparato de ultrasonidos y lo que tienes que contar antes.

Llevar un marcapasos no te impide hacerte nada en el dentista: lo único que cambia es que algunos aparatos eléctricos de la consulta se sustituyen por otros y que tu dentista necesita saberlo antes de empezar. La precaución clásica es el aparato de ultrasonidos con el que se quita el sarro, porque genera un campo electromagnético cerca del tórax. Con eso resuelto, una limpieza, un empaste, una endodoncia o una extracción se hacen igual que en cualquier otro paciente. Lo que de verdad hay que evitar es lo contrario: dejar de ir al dentista por miedo y acabar con una infección que sí complica la salud del corazón.

Por qué hay que avisar antes de sentarte en el sillón

Un marcapasos o un desfibrilador implantable (DAI) funciona detectando la actividad eléctrica del corazón y respondiendo a ella. El motivo de las precauciones es que otros campos electromagnéticos cercanos pueden, en teoría, colarse como «ruido» y hacer que el dispositivo lea mal lo que pasa: que interprete una señal que no existe o que deje de ver una que sí. Los aparatos actuales están mucho mejor apantallados que los de hace décadas y la mayoría funcionan en modo bipolar, que es bastante inmune a esto, pero la forma de trabajar en la consulta se adapta igualmente porque no cuesta nada hacerlo.

Además, el dato importa por otra razón: llevar un marcapasos casi siempre significa que hay una cardiopatía detrás, y eso sí condiciona decisiones. Tu dentista querrá saber qué te pusieron y por qué, cuándo, si tomas anticoagulantes o antiagregantes, si has tenido un infarto reciente y quién es tu cardiólogo. Es la misma información que conviene llevar siempre a la primera visita y que repasamos en qué medicación debes contarle a tu dentista. Una foto de la tarjeta del dispositivo y del pastillero resuelve la conversación en un minuto.

El ultrasonido de la limpieza: la duda más repetida

Es la pregunta que más llega a las clínicas, y la respuesta corta es que sí puedes hacerte una limpieza dental. La forma habitual de hacerla en un portador de marcapasos es con instrumentos manuales, las curetas de toda la vida, que retiran el sarro sin ningún campo electromagnético de por medio. Se tarda algo más y la cita puede ser un poco más larga, pero el resultado es equivalente.

Hay matices que conviene conocer para no llevarse sorpresas:

  • No todos los ultrasonidos son iguales. Los equipos más antiguos, de tipo magnetostrictivo, son los que más precaución exigen. Existen equipos modernos diseñados y certificados específicamente para poder usarse con marcapasos y desfibriladores, y hay clínicas que trabajan con ellos.
  • La distancia y el tiempo importan. Buena parte de la precaución consiste en mantener el cable y la pieza de mano lejos del generador, que suele estar bajo la clavícula, y en no trabajar de forma continuada.
  • El bisturí eléctrico es la otra pieza a vigilar. Se usa en algunas cirugías de encía y es preferible sustituirlo por bisturí frío o por láser cuando hay un dispositivo implantado.

Lo razonable es que lo digas al pedir la cita, no al sentarte: así la clínica reserva el tiempo necesario y prepara el instrumental adecuado.

Qué es seguro y qué se ajusta

Estos son los puntos que se revisan de forma habitual en una consulta dental cuando hay un marcapasos o un DAI de por medio.

  • Radiografías dentales y escáner 3D: sin problema. Los rayos X no generan interferencia electromagnética sobre el dispositivo.
  • Turbina, motor, lámpara de polimerizar: uso normal. Son los aparatos con los que se hace casi todo y no plantean el mismo tipo de precaución que el ultrasonido.
  • Anestesia local: se usa, y se elige. El anestésico lleva a menudo un vasoconstrictor que ayuda a que dure y a que se sangre menos. En pacientes cardiópatas se usa con dosis controladas o se elige una formulación sin él según el caso; es una decisión clínica, no algo que tengas que pedir tú.
  • Antibiótico preventivo: no por el marcapasos. Llevar un dispositivo cardíaco no es, por sí solo, un motivo para tomar antibiótico antes de una extracción. La profilaxis se reserva a situaciones concretas de riesgo de endocarditis, como explicamos en cuándo hace falta antibiótico antes del dentista. Si tu cardiólogo te lo ha indicado por otro motivo, dilo.
  • Anticoagulantes y antiagregantes: se suelen mantener. Interrumpirlos por su cuenta para una extracción es más peligroso que el sangrado que evitan. Cualquier cambio lo decide quien te los pauta.
  • Tu boca, revisada con más motivo. Las infecciones dentales mantenidas no son inocuas para el corazón. Las revisiones periódicas y el control de las encías pasan a ser parte del cuidado cardiovascular, no un extra.

Cómo preparar la cita

Con unos minutos de preparación la visita se vuelve completamente rutinaria:

  1. Dilo al pedir cita, no al llegar. Menciona la palabra marcapasos o desfibrilador y el motivo de la visita.
  2. Lleva la tarjeta del dispositivo —la que indica modelo y fabricante— y el informe más reciente de tu cardiólogo si lo tienes a mano.
  3. Lleva la lista de medicación completa, con las dosis, incluidos anticoagulantes, antiarrítmicos y todo lo demás.
  4. Cuenta cómo estás: si te cansas al subir escaleras, si has tenido mareos o palpitaciones recientes, si has estado ingresado. Eso puede hacer que se prefiera esperar o coordinar con cardiología.
  5. Avisa durante el tratamiento si notas mareo, palpitaciones o una sensación rara. Se para, se retira el aparato y se comprueba cómo estás. No es algo que se deba aguantar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerme una limpieza dental llevando marcapasos?

Sí. Lo habitual es hacerla con instrumental manual en lugar del ultrasonido convencional, y en algunas clínicas con equipos de ultrasonidos certificados para portadores de dispositivos. La limpieza no está contraindicada: lo que cambia es cómo se hace.

¿Y una endodoncia con localizador de ápice?

El localizador de ápice es un aparato de muy baja corriente que trabaja dentro del diente. Se emplea con normalidad en la mayoría de casos, y tu dentista valorará la situación concreta si tienes un dispositivo especialmente sensible. No es motivo para renunciar a salvar un diente.

¿Puedo usar un cepillo eléctrico o un irrigador en casa?

Sí. Son aparatos de uso doméstico, de potencia muy baja y que se usan lejos del generador. No hay razón para renunciar a ellos, y precisamente en una persona a la que le interesa mantener las encías sanas son buenos aliados.

¿Y si además me tienen que sacar una muela?

Se puede. Se hace con anestesia local, manteniendo tu medicación salvo indicación expresa de quien te la pauta, y con medidas locales para controlar el sangrado si tomas anticoagulantes. Lo que no conviene es retrasarla durante meses con una infección activa.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

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