Reflujo y desgaste dental: el ácido que gasta los dientes por dentro

Salud Publicado 4 Sep 2026 3 min
En este artículo

El reflujo desgasta el esmalte por dentro y de forma silenciosa. Cómo se reconoce ese desgaste, en qué se distingue del bruxismo y qué hacer.

El reflujo gástrico desgasta el esmalte por la cara interna de los dientes, la que da al paladar y a la lengua, y lo hace sin dolor durante años. Muchas veces es el dentista quien lo descubre antes que nadie, porque ese patrón de desgaste no se parece al que dejan el cepillado ni el bruxismo.

Por qué el ácido del estómago llega a los dientes

El esmalte empieza a disolverse cuando el medio de la boca se vuelve ácido. El jugo gástrico lo es mucho más que cualquier refresco, así que cuando sube por el esófago y alcanza la boca, aunque sea en pequeñas cantidades y sin que lo notes, actúa sobre la superficie del diente.

Hay reflujo que se manifiesta con ardor y hay reflujo silencioso, que no da síntomas digestivos claros y se nota antes en la boca: sensación de acidez al despertar, mal sabor, garganta irritada por las mañanas. También cuentan los vómitos repetidos por cualquier causa.

Cómo se reconoce ese desgaste

El desgaste por ácido tiene una firma reconocible. Aparece sobre todo en la cara interna de los dientes de arriba, que es donde el ácido se remansa, y deja una superficie lisa y brillante, sin las marcas planas que deja el rozamiento entre dientes. Los bordes de los incisivos se vuelven translúcidos y a veces se astillan; los empastes antiguos parecen sobresalir, porque el material no se disuelve y el diente de alrededor sí.

Esa diferencia importa, porque el tratamiento es distinto. Un desgaste por bruxismo se aborda con una férula; uno por ácido, controlando el origen del ácido. Si solo se pone la férula, el desgaste continúa.

Qué se puede hacer

Lo primero es tratar el reflujo con el médico de familia o el digestivo: sin eso, cualquier reparación dental se seguirá desgastando. En la boca, hay medidas que cambian el resultado y son sencillas. No cepillarse inmediatamente después de un episodio de acidez o de un vómito, porque el esmalte está reblandecido y el cepillo lo arrastra; enjuagarse con agua o con una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua, y esperar media hora antes de cepillar. Los dentífricos con flúor y los geles de aplicación en casa ayudan a remineralizar.

Cuando el desgaste ya ha avanzado, se reconstruyen los dientes afectados. Cuanto antes se detecte, más conservadora es la solución: se puede pasar de un composite que devuelva la forma a necesitar coronas si se ha perdido mucha estructura.

Preguntas frecuentes

¿El desgaste por ácido se recupera solo?

No. El esmalte perdido no vuelve a crecer. Lo que sí se puede es detener el proceso y remineralizar las zonas superficialmente afectadas, por eso importa tanto llegar pronto.

Tengo reflujo controlado con medicación, ¿sigo en riesgo?

Menos, pero conviene que tu dentista lo sepa y vigile el desgaste en las revisiones. Los episodios nocturnos pueden seguir ocurriendo sin que los notes.

¿Sirve de algo cambiar de pasta de dientes?

Ayuda usar una con flúor y evitar las pastas muy abrasivas o de blanqueamiento agresivo mientras el esmalte esté debilitado, pero por sí sola no frena un reflujo activo.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

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