Prótesis inmediata: salir con dientes de la extracción
Prótesis inmediata: salir con dientes el mismo día de la extracción, cuidados de las primeras 48 horas y por qué el rebase posterior es obligado.
La prótesis inmediata es una dentadura fabricada antes de las extracciones y colocada el mismo día en que se quitan los dientes, para que el paciente no pase ni un día sin ellos. Funciona muy bien como solución de transición, pero conviene saber desde el principio que es provisional en la práctica: la encía y el hueso se reabsorben mientras cicatrizan y la prótesis pierde ajuste, así que necesitará al menos un rebase antes de convertirse en definitiva.
Cómo se hace: todo el trabajo es previo
La clave de este tratamiento es que el laboratorio trabaja con los dientes todavía en boca. El proceso habitual tiene cuatro fases:
- Estudio y registros. Radiografías, impresiones o escaneado y registro de la mordida antes de extraer nada. Se aprovecha para tomar nota del color, la forma y la posición de los dientes naturales, que servirán de referencia estética.
- Fabricación en el laboratorio. Sobre el modelo se recortan los dientes que se van a extraer y se monta la prótesis prediciendo cómo quedará la encía. Es un trabajo de anticipación: no hay prueba en boca de los dientes, porque los originales aún están puestos.
- Día de la cirugía. Se realizan las extracciones, se regulariza la cresta ósea si hace falta, se sutura y se coloca la prótesis inmediatamente. Actúa además como apósito: protege la herida, controla el sangrado y ayuda a moldear la encía.
- Controles. Revisión a las 24 o 48 horas, retirada de puntos y ajustes periódicos durante los meses siguientes.
Las primeras 48 horas: la regla de no quitarla
La indicación más repetida y más importante es no retirar la prótesis durante las primeras 24 o 48 horas, salvo que el profesional diga lo contrario. Si se quita antes de tiempo, la encía se inflama y puede resultar imposible volver a colocarla hasta que baje la hinchazón. La primera retirada se hace en la clínica, en la cita de control, y allí se enseña cómo ponerla y quitarla. El resto de cuidados son los propios de una cirugía: frío local, dieta blanda y fría los primeros días, higiene suave con lo que indique el profesional y nada de fumar. Para el dolor, la pauta prescrita; no te automediques.
Por qué el rebase no es opcional
Al extraer un diente, el hueso que sujetaba su raíz se reabsorbe, y ese proceso es especialmente intenso durante los primeros meses. La prótesis, que el día de la cirugía encajaba sobre una encía inflamada y voluminosa, se encuentra semanas después con una cresta más pequeña: aparecen holguras, se mueve, roza y deja de sellar. Por eso el plan de tratamiento debe incluir desde el principio, de forma orientativa, un rebase entre los tres y los seis meses y a veces un segundo hacia el año, cuando los tejidos ya se han estabilizado.
¿Se ve bien desde el primer día?
Estéticamente, sí: es precisamente su gran ventaja, y para muchos pacientes marca la diferencia entre afrontar unas extracciones múltiples o posponerlas indefinidamente. Lo que no puede garantizarse al cien por cien es el resultado fino, porque los dientes se montaron sobre una predicción de cómo quedaría la encía. Pequeños desajustes en la línea de las encías o en la posición de algún diente son habituales y se corrigen en la prótesis definitiva o en el rebase. Conviene tener esa expectativa clara desde la primera visita.
¿Cuánto cuesta y qué debe incluir el presupuesto?
Su precio se mueve dentro del rango orientativo de una prótesis completa, entre 600 y 1.200 € por arcada, al que hay que sumar las extracciones y los rebases posteriores. El presupuesto debería detallar: número de extracciones y si incluyen regularización ósea, la prótesis, los ajustes del postoperatorio, los rebases previstos y si la prótesis definitiva se fabrica de nuevo o se reutiliza la inmediata rebasada. Antes de decidir, compara opiniones y presupuestos de varias clínicas de tu zona en el directorio: en tratamientos con varias fases, las diferencias en lo que cada clínica incluye son mayores que las de precio.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ponerme implantes después de una prótesis inmediata?
Sí, y de hecho es un camino frecuente: la prótesis inmediata resuelve los meses de cicatrización y, cuando el hueso se ha estabilizado, se planifican los implantes con una imagen tridimensional. Si esa es la intención, conviene decirlo desde el principio, porque puede influir en cómo se realizan las extracciones y en si se preservan los alveolos con injerto para conservar volumen óseo.
¿Qué diferencia hay entre una prótesis inmediata y una provisional?
Se solapan mucho. «Inmediata» describe cuándo se coloca —el mismo día de la extracción— y «provisional» describe su papel dentro del plan de tratamiento. Una prótesis inmediata bien fabricada y correctamente rebasada puede acabar siendo la definitiva; otras veces se planifica desde el inicio como puente temporal hasta una prótesis nueva o hasta los implantes.
¿Duele llevarla mientras cicatriza?
Las primeras jornadas hay molestias derivadas de la propia cirugía más que de la prótesis, y en las semanas siguientes son habituales los puntos de roce, que se corrigen en las citas de ajuste. Lo que no debe hacerse es aguantar el dolor en casa desgastando la prótesis por cuenta propia: cada retoque mal hecho compromete el ajuste y puede obligar a rehacerla.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
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