Flemón dental: qué es y por qué no debes esperar

Urgencias Publicado 25 Abr 2024 8 min
En este artículo

Flemón dental: por qué se forma (absceso periapical o periodontal), cómo se trata con drenaje y tratamiento del diente causante, y por qué reaparece con antibiótico solo.

Un flemón dental es una acumulación de pus originada en un diente o en su encía que se abre paso por el hueso y llega a los tejidos blandos de la cara. No es una inflamación cualquiera que se pase con reposo: hay una infección activa con un origen concreto, y mientras ese origen siga ahí, la infección puede apagarse durante unos días y volver, cada vez con menos aviso. Esta guía explica de dónde sale exactamente ese pus, cómo se trata y por qué el antibiótico por sí solo nunca cierra el problema.

De dónde sale el pus

Casi todos los flemones proceden de una de estas dos vías. La primera, y más frecuente, es el absceso periapical: una caries profunda o un traumatismo dejan el nervio del diente sin vitalidad, las bacterias colonizan el conducto y salen por la punta de la raíz al hueso que la rodea. La segunda es el absceso periodontal: en una encía con bolsas profundas, una de ellas se cierra en falso, el contenido no drena y se forma la colección a un lado de la raíz.

Absceso periapicalAbsceso periodontal
OrigenEl interior del diente: pulpa necrótica por caries o golpeLa bolsa entre la encía y la raíz, en una periodontitis
Vitalidad del dienteEl diente está desvitalizado; no responde al fríoEl diente suele conservar su vitalidad y responder al frío
Dónde asoma la hinchazónA la altura de la punta de la raíz, más arriba en la encíaMás cerca del borde de la encía, junto al cuello del diente
Tratamiento de la causaEndodoncia, o extracción si el diente no es recuperableDesbridamiento y raspado de la bolsa; cirugía periodontal si persiste

El cuadro habitual empieza con un diente que llevaba tiempo sensible o directamente con dolor intenso, y sigue con una encía abombada, dolorosa al tacto y con el diente sintiéndose «más alto» al morder. Si el pus atraviesa el hueso, aparece la hinchazón visible en la mejilla, el labio o el suelo de la boca. Distinguir una vía de la otra no es un detalle académico: cambia por completo el tratamiento, y por eso la exploración incluye una radiografía, pruebas de vitalidad del diente y el sondaje de la encía.

Por qué no hay que dejarlo correr

  • La infección busca camino. El pus se abre paso por donde encuentra menos resistencia, y los espacios de la cara y el cuello están comunicados entre sí. Un cuadro localizado puede extenderse en cuestión de horas.
  • El diente se vuelve menos recuperable. Cada semana con infección activa destruye hueso alrededor de la raíz. Un diente que hoy se salvaría con una endodoncia puede acabar siendo una extracción y, después, un implante.
  • El alivio engaña. Cuando el absceso encuentra salida, el dolor desaparece de golpe. No es curación: es drenaje espontáneo, y la infección sigue funcionando por debajo.
  • Sale más caro. Tratar el diente causante a tiempo es una endodoncia de 150 a 400 € de forma orientativa; resolverlo tarde suele significar extracción y rehabilitación posterior, con un salto de coste considerable.

Cómo se trata: drenar y eliminar la causa

El tratamiento tiene dos actos y ninguno de los dos es opcional. El primero es drenar la colección, porque el pus acumulado no se reabsorbe y es lo que genera la presión, el dolor y la deformidad. Según dónde esté, se drena por el propio diente —abriendo la cámara para que salga por el conducto—, a través de la bolsa periodontal, o mediante una incisión en el tejido blando cuando la colección ya está fluctuante bajo la mucosa. Se hace con anestesia y en condiciones de asepsia, y el alivio suele ser inmediato.

El segundo acto es eliminar el origen, y es el que de verdad cierra el episodio. Si el absceso es periapical, la vía es la endodoncia: se limpian y desinfectan los conductos que albergaban las bacterias y luego se sella el diente. Si el diente está tan destruido, fisurado o con tan poco soporte que no admite reconstrucción, la extracción es la solución correcta y no un fracaso. Si el absceso es periodontal, hay que desbridar la bolsa, raspar y alisar la superficie radicular y, después, poner en marcha el tratamiento periodontal completo, porque una bolsa aislada casi nunca aparece sola. Es la parte que muchos pacientes no llegan a completar, y por eso conviene tenerla clara desde el primer día. Si no tienes clínica de referencia para resolverlo, en el directorio puedes ver opiniones de pacientes y pedir presupuesto a varias de tu zona.

El antibiótico solo no cura un flemón

Es el malentendido más caro de la odontología cotidiana. El antibiótico frena la propagación de las bacterias y ayuda a controlar el cuadro general, pero no llega al interior de un conducto sin riego sanguíneo ni vacía una colección de pus. Un diente desvitalizado no tiene circulación: el fármaco viaja por la sangre y simplemente no alcanza el reservorio donde viven las bacterias, del mismo modo que dentro de una bolsa de pus, sin vascularización y en medio ácido, su actividad cae en picado.

De ahí el patrón que tantos pacientes reconocen: con la pauta la hinchazón baja, el dolor cede y todo parece resuelto; unas semanas o unos meses después, el flemón vuelve exactamente en el mismo diente. Lo que ha ocurrido es que el antibiótico redujo la población bacteriana lo suficiente para que el organismo contuviera el brote, pero el foco —el conducto infectado o la bolsa— sigue intacto y vuelve a llenarse. Cada ciclo repetido, además, añade presión selectiva para las resistencias y va destruyendo un poco más de hueso alrededor de la raíz. El antibiótico es un apoyo del tratamiento, nunca el tratamiento.

La pauta, si procede, la decide quien explora, y las dudas de medicación se resuelven con el prospecto y con quien la prescribe. Mientras tanto, en casa: frío por fuera en tandas cortas, dieta blanda y templada, cabeza algo elevada al dormir y nada de calor local, que favorece que la infección se extienda.

Cuándo es urgencia hospitalaria

Hay signos que no admiten esperar a la clínica dental: dificultad para respirar o para tragar, imposibilidad de abrir la boca, hinchazón que sube hacia el ojo o baja hacia el cuello, fiebre alta con mal estado general o alteración de la voz. Ante cualquiera de ellos se acude directamente a un servicio de urgencias hospitalario, sin pasar antes por el dentista.

Preguntas frecuentes

¿Se puede reventar un flemón en casa?

No. Pinchar o exprimir la zona con las manos o con cualquier objeto empuja las bacterias hacia planos más profundos, añade una segunda infección y complica el drenaje posterior. El drenaje se hace en condiciones de asepsia y por el punto correcto, que no siempre coincide con el sitio más abultado. Lo único útil en casa es el frío por fuera y la analgesia pautada mientras llegas a la consulta.

¿Por qué ha dejado de doler si el bulto sigue ahí?

Porque la presión, que es la que genera el dolor, ha encontrado una vía de salida: el absceso ha drenado solo hacia la boca, a menudo dejando un pequeño orificio en la encía. La infección continúa exactamente igual de activa y el diente sigue sin tratar; lo que ha cambiado es que ya no duele. Es el momento en que más pacientes cancelan la cita y el momento en que menos deberían hacerlo.

¿Cuántos días tarda en bajar un flemón tratado?

Una vez drenado y con la causa abordada, la mejoría suele empezar en las primeras 24 horas y la hinchazón cede de forma clara en tres a cinco días, algo más despacio si había mucho tejido afectado. La señal de que algo no va bien es la contraria: dolor o hinchazón que aumentan pasadas las 48 horas de tratamiento, o fiebre que aparece de nuevo. En ese caso hay que volver sin esperar a la revisión.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

Compara clínicas de urgencias 24h

Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de urgencias 24h.

Pide presupuesto gratis →

Quizás te interesa...