Dientes supernumerarios: qué hacer si sale un diente de más
Un diente supernumerario es una pieza de más que suele aparecer entre las paletas: cómo se descubre, cuándo hay que quitarlo y cómo es la intervención.
Un diente supernumerario es una pieza extra que se forma además de las que corresponden por edad, y el sitio más habitual es entre las dos paletas de arriba, donde se llama mesiodens. Muchos no se ven a simple vista porque se quedan dentro del hueso, y se descubren en una radiografía de rutina o cuando un diente definitivo no acaba de salir. La decisión de extraerlo o vigilarlo no es automática: depende de dónde esté, de si está frenando a otro diente y de la edad del niño, y la toma el odontopediatra o el ortodoncista con la radiografía delante.
Qué es y dónde suele aparecer
Durante el desarrollo, cada diente se forma a partir de un germen dentario. Cuando se produce un germen de más, aparece un diente supernumerario. Puede ser uno solo o varios, estar en la dentición de leche o en la definitiva, y tener forma normal o —lo más frecuente— una forma pequeña y puntiaguda que no se parece a ningún diente de la arcada.
Los sitios típicos son:
- Mesiodens. Entre los dos incisivos centrales superiores. Es el caso más común con diferencia.
- Zona de los premolares, sobre todo en la arcada inferior.
- Detrás de los últimos molares, lo que se conoce como cuarto molar.
- Junto a los caninos o los laterales, desplazando la erupción normal.
Es más frecuente en la dentición definitiva que en la de leche, aparece más en niños que en niñas y no es raro que se repita en varios miembros de la misma familia. En la inmensa mayoría de los casos es un hallazgo aislado, sin ninguna otra implicación de salud; solo cuando aparecen varios supernumerarios a la vez conviene descartar que formen parte de un síndrome, algo poco habitual.
Cómo se descubre
La mitad de las veces no da ninguna señal y aparece por casualidad en una radiografía panorámica hecha por otro motivo. Cuando sí avisa, suele ser por una de estas vías:
- Un diente definitivo que no sale mientras el del otro lado ya salió hace meses.
- Un hueco entre las paletas que no se cierra, o que aparece de nuevo después de haberse cerrado.
- Dientes de delante girados, separados o inclinados sin una causa aparente.
- Un diente de más visible en la boca, asomando por delante, por detrás o entre dos piezas.
- Un bulto duro palpable en la encía o el paladar.
La radiografía confirma cuántos hay, en qué posición están y hacia dónde apuntan. Si la posición es complicada o está cerca de las raíces de los dientes vecinos, se completa con un escáner 3D para planificar el acceso. Si la duda es por qué no sale un diente definitivo, tienes el resto de causas posibles en la guía sobre el diente definitivo que no sale.
¿Hay que quitarlo siempre?
No. Hay dos escenarios claros y una zona intermedia.
Se suele extraer cuando está bloqueando la salida de un diente definitivo, cuando está desplazando o girando a los vecinos, cuando se ha formado un quiste a su alrededor, cuando provoca reabsorción de la raíz de otro diente o cuando ha erupcionado en la boca en una posición que impide una higiene correcta y favorece las caries.
Se puede vigilar cuando está totalmente dentro del hueso, no toca a nadie, no ha alterado nada y su extracción supondría un riesgo mayor que dejarlo donde está. Vigilar no significa olvidarse: implica revisiones y una radiografía de control cada cierto tiempo, con el criterio que marque el profesional.
Cuando la indicación es quitarlo, el momento importa. La franja de los seis a los diez años suele ser la más favorable, porque el diente definitivo todavía conserva su capacidad de erupcionar por sí solo una vez retirado el obstáculo y el hueso del niño responde mejor. Esperar demasiado añade a menudo un segundo problema: que haya que traccionar después el diente bloqueado con ortodoncia.
Cómo es la intervención y el postoperatorio
Si el supernumerario ya ha salido a la boca, la extracción es sencilla y parecida a la de cualquier otro diente. Si está dentro del hueso, se trata de una pequeña cirugía con anestesia local: se separa la encía, se retira el hueso justo que cubre la corona, se extrae la pieza —a veces dividida en fragmentos para sacarla sin dañar lo de alrededor— y se cierra con unos puntos.
Suele hacerse en la clínica en una sola sesión. En niños muy pequeños, con mucha ansiedad o con varios supernumerarios, puede plantearse añadir óxido nitroso o sedación; la comparación entre las distintas opciones está en la guía sobre sedación en niños en el dentista.
Después de la intervención, lo esperable es inflamación durante dos o tres días, alguna molestia controlable con la analgesia pautada y dieta blanda y fría al principio. Conviene evitar enjuagues enérgicos las primeras veinticuatro horas, mantener el cepillado del resto de la boca y no hacer deporte intenso unos días. Motivos para llamar a la clínica sin esperar: sangrado que no cede al morder una gasa, inflamación que aumenta a partir del tercer día, fiebre o dolor que no responde a la medicación.
Qué pasa después con el diente que estaba bloqueado
Retirar el obstáculo no garantiza que el diente definitivo salga solo, aunque en los niños más pequeños es lo más frecuente. Se le da un margen de meses bajo control radiográfico y, si no se mueve, se recurre a la ortodoncia para traccionarlo hasta su posición, igual que se hace con un colmillo retenido.
También es habitual que quede pendiente una fase de ortodoncia para cerrar el hueco entre las paletas o corregir los giros que el supernumerario dejó. En algunos casos, el cierre del diastema necesita además revisar el frenillo del labio. Lo importante es no dar por terminado el asunto el día de la extracción: el seguimiento posterior es parte del tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué le ha salido un diente de más a mi hijo?
No hay una causa evitable ni nada que se haya hecho mal. Es una alteración del desarrollo dentario con un componente hereditario claro, y por eso es frecuente que se repita en hermanos o que algún progenitor recuerde haber pasado por lo mismo.
¿Puede salir en los dientes de leche y luego no en los definitivos?
Sí, y es una situación a vigilar. Un supernumerario en la dentición temporal aumenta la probabilidad de que aparezca otro en la definitiva, así que conviene mantener las revisiones aunque el primero se resolviera sin problemas.
¿La extracción deja secuelas en los dientes de al lado?
El riesgo existe, porque se trabaja cerca de las raíces de las paletas, y es justo lo que se valora antes con la radiografía o el escáner. Hecha con planificación y en el momento adecuado, es una intervención de bajo riesgo; el peligro mayor suele estar en dejar el diente ahí cuando está causando daño.
¿Lo cubre la sanidad pública?
Depende de la comunidad autónoma y del programa de atención dental infantil correspondiente. Algunas cirugías se derivan al servicio hospitalario de cirugía maxilofacial. Pregunta en tu centro de salud qué entra en tu caso y con qué plazos.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
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