Dientes amarillos: causas y soluciones reales

Estética Publicado 2 Abr 2024 6 min
En este artículo

Por qué se ponen amarillos los dientes — color natural, edad, desgaste y hábitos — y qué corrige la limpieza, el blanqueamiento o las carillas.

Lo primero que hay que saber es que el diente no es blanco puro por naturaleza: el tono amarillo es, en la mayoría de los casos, el color de la dentina que se transparenta a medida que el esmalte se adelgaza con la edad, sumado a la tinción acumulada de café, té, vino y tabaco. Casi siempre tiene solución; la clave está en identificar qué parte del problema corrige cada tratamiento, porque no hacen lo mismo.

De dónde sale el color del diente

El diente tiene dos capas visibles: el esmalte, que es translúcido y casi incoloro, y debajo la dentina, que es amarillenta por naturaleza. El color que vemos es la dentina vista a través del esmalte. Por eso hay personas con dientes sanos y perfectamente cuidados que son, sencillamente, más amarillos: tienen un esmalte más fino o una dentina más saturada de serie. Es genética, no falta de higiene.

Las tres causas que se suman

  • Edad y desgaste: con los años el esmalte se va adelgazando por el propio uso —más rápido si hay bruxismo o cepillado agresivo— y la dentina, además, se engrosa y oscurece. El resultado es el amarilleamiento progresivo que todo el mundo nota a partir de cierta edad, incluso con una higiene impecable.
  • Hábitos que tiñen: café, té negro, vino tinto, tabaco y algunos alimentos muy pigmentados van depositando color sobre el esmalte y el sarro. Esta parte es superficial y reversible.
  • Placa y sarro: la placa madura y el sarro tienen un tono amarillento-pardo propio; una boca con sarro acumulado parece más amarilla de lo que es.

Qué corrige cada tratamiento

Aquí está el núcleo de la cuestión, porque cada opción actúa sobre una causa distinta:

TratamientoSobre qué actúaCuándo está indicadoPrecio orientativo
Limpieza profesionalSarro y tinción superficial depositada sobre el esmalteSiempre, como primer paso: devuelve al diente su color real40 – 80 €
BlanqueamientoColor interno de la dentina en dientes vitalesCuando, con la boca ya limpia, el tono sigue siendo más amarillo de lo deseado150 – 500 €
Carillas de compositeCubre la cara visible del dienteEsmalte muy desgastado, color que no responde al gel o si además hay que corregir forma y tamaño150 – 300 € por diente
Carillas de porcelanaCubre la cara visible del dienteLas mismas indicaciones, con mayor estabilidad de color y de brillo en el tiempo400 – 800 € por diente

El matiz que ordena la tabla es este: la limpieza devuelve al diente su color real, que a menudo es uno o dos tonos más claro de lo que se veía, pero no aclara el color interno. El blanqueamiento sí penetra en el esmalte y aclara los pigmentos de la dentina, y responde especialmente bien justo a los tonos amarillos —bastante mejor que a los grises—, siempre precedido de revisión y limpieza. Y las carillas son la solución más invasiva y cara, la que tiene sentido plantear solo después de haber descartado las anteriores.

¿Por qué tengo los dientes amarillos si me los cepillo bien?

Porque el cepillado solo controla la parte superficial del color. Ni el grosor del esmalte, ni el tono natural de la dentina, ni el oscurecimiento por edad dependen de la higiene. De hecho, cepillarse con demasiada fuerza o con pastas muy abrasivas consigue el efecto contrario a largo plazo: desgasta esmalte, deja la dentina más expuesta y el diente más amarillo. Cepillo de dureza media, técnica suave y dos minutos valen más que frotar fuerte.

¿La limpieza dental aclara los dientes?

Los deja en su color real, que no es lo mismo que aclararlos. Si el amarillo era tinción de café o sarro acumulado, el cambio tras una limpieza es muy visible y quizá no necesites nada más. Si con los dientes limpios el tono sigue sin convencerte, entonces el amarillo es interno y la limpieza ya ha hecho todo lo que podía: el siguiente escalón sería un blanqueamiento supervisado. Esta prueba en dos pasos —primero limpieza, después decidir— es la manera más barata de no equivocarse.

El orden razonable para actuar

Primero, revisión y limpieza: barato, sin riesgo y a veces suficiente. Segundo, si el color interno sigue amarillo, valorar blanqueamiento con el dentista, que confirmará que no hay caries ni sensibilidad que lo desaconsejen. Y solo en tercer lugar, si el esmalte está muy desgastado o el color no responde, hablar de carillas. Cualquier propuesta que empiece directamente por el final merece una segunda opinión: puedes comparar precios y opiniones de clínicas en el directorio y pedir presupuesto de cada escalón antes de decidir.

Preguntas frecuentes

¿El blanqueamiento funciona en todos los dientes amarillos?

En los amarillos responde especialmente bien, mucho mejor que en los grises. Lo que no aclara es el color de las restauraciones: los empastes, las carillas y las coronas conservan el tono con el que se fabricaron, así que si llevas alguna en la zona visible el plan debe contemplar cambiarla después. Tampoco actúa sobre un esmalte muy desgastado, donde el amarillo viene de la dentina expuesta y la solución pasa por otra vía.

¿Las pastas blanqueadoras aclaran de verdad el color del diente?

No. Trabajan por abrasión: pulen la tinción superficial, igual que un limpiador doméstico, pero no modifican el color interno del diente. Devuelven como mucho el tono que ya tenías bajo las manchas. El inconveniente es que suelen situarse en la parte alta de la escala de abrasividad, así que usarlas a diario durante años desgasta esmalte y acaba dejando el diente más amarillo, justo lo contrario de lo que se buscaba.

¿A qué edad empiezan a amarillear los dientes?

No hay una fecha, es un proceso continuo desde la juventud que se hace evidente a partir de los treinta o cuarenta años. El esmalte se adelgaza con el uso y la dentina, además de quedar más visible, se engrosa y oscurece por dentro. Sobre esa deriva natural se suman los hábitos. Por eso una boca impecable a los cincuenta es más amarilla que la misma boca a los veinte, sin que nadie haya hecho nada mal.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

Compara clínicas de estética dental

Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de estética dental.

Pide presupuesto gratis →

Quizás te interesa...