Alveolitis seca: el dolor que aparece días después de una extracción
Alveolitis seca: por qué duele tanto a los tres o cuatro días de una extracción, qué la provoca, cómo se trata en la clínica y cómo prevenirla.
La alveolitis seca es la pérdida del coágulo que protege el hueco de una extracción, que deja el hueso del alveolo expuesto a la boca. Su firma es inconfundible: el postoperatorio iba bien y, entre el segundo y el cuarto día, aparece un dolor intenso y pulsátil que irradia al oído o a la sien y que los analgésicos habituales apenas rozan. Es la complicación más frecuente tras una extracción, no significa que algo se hiciera mal, y su tratamiento en la clínica alivia en poco tiempo.
Qué ocurre en el alveolo
Tras sacar un diente, la sangre llena el hueco y forma un coágulo que actúa como apósito biológico y como andamio para el tejido que vendrá después. En la alveolitis ese coágulo se pierde o se disuelve antes de tiempo, y lo que queda es hueso desnudo en contacto con la saliva, la comida y las bacterias. El hueso no tolera esa exposición: de ahí un dolor desproporcionado para el tamaño de la herida, muy superior al de los dos primeros días.
Al mirar el hueco no se ve el coágulo rojo oscuro esperable, sino un alveolo vacío, grisáceo o con restos blanquecinos, y a veces se distingue el hueso. Se acompaña de mal sabor y mal aliento persistentes, y de dolor a lo largo de la mandíbula del mismo lado. Lo que no suele haber es fiebre ni pus, y ese detalle es clave para distinguirla de una infección.
Por qué aparece
- Tabaco. Es el factor evitable de mayor peso, y por partida doble: la succión del cigarrillo puede arrancar el coágulo y la nicotina reduce el riego del alveolo justo cuando más falta hace.
- Enjuagarse, escupir o usar pajitas antes de tiempo. Las primeras 24 horas el coágulo es frágil y cualquier arrastre o succión lo desprende.
- Extracciones quirúrgicas y laboriosas, sobre todo de muelas del juicio inferiores incluidas, que es con diferencia la localización donde más se ve.
- Infección previa en la zona o una boca con mucha placa y encías inflamadas en el momento de la extracción.
- Antecedentes personales: quien ya la ha sufrido tiene más probabilidades de repetir en la siguiente extracción.
Cómo se trata
No se cura sola a base de analgésicos y paciencia: hay que volver a la clínica, y la mejoría es rápida. El procedimiento es sencillo y se hace en pocos minutos. Primero se irriga el alveolo con suero para arrastrar los restos de comida y el tejido descompuesto que se han acumulado en el hueco. Después se coloca en su interior una cura o apósito con efecto sedante sobre el hueso, que aísla la superficie expuesta y calma el dolor a menudo en la misma consulta. Esa cura se renueva cada uno a tres días hasta que las molestias desaparecen, normalmente en dos o tres visitas.
Los antibióticos no forman parte del tratamiento habitual, porque la alveolitis no es una infección propiamente dicha sino una herida con hueso descubierto; solo se plantean si además hay signos infecciosos claros. La analgesia se ajusta a lo que indique el profesional, y ante cualquier duda sobre la medicación, la referencia es el prospecto y quien te la pautó.
Cómo reducir el riesgo
Las medidas útiles son poco espectaculares pero eficaces: nada de tabaco en los primeros días —y cuanto más, mejor—, ni enjuagues ni escupir ni pajitas durante 24 horas, dieta blanda y templada, y evitar el ejercicio intenso el primer día. Las revisiones sistemáticas han observado que los enjuagues o geles de clorhexidina alrededor de la extracción reducen la aparición de alveolitis, así que si tu clínica te los indica, tienen respaldo. Si vas a someterte a una extracción compleja y quieres valorar dónde hacerla, en el directorio puedes comparar opiniones de pacientes y pedir presupuesto a varias clínicas de tu zona.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es alveolitis seca o una infección?
El patrón temporal y los signos acompañantes los separan bastante bien. La alveolitis empieza entre el segundo y el cuarto día, con dolor muy intenso, mal sabor y un alveolo vacío, pero sin fiebre, sin pus y sin hinchazón importante de la cara. Una infección postoperatoria suele dar hinchazón creciente, calor local, supuración, fiebre y malestar general, y a menudo aparece algo más tarde. En cualquiera de los dos casos la conducta es la misma: volver a la clínica, porque el tratamiento es distinto y hay que verlo.
¿Cuánto dura la alveolitis seca?
Sin tratamiento, el dolor puede prolongarse de siete a diez días hasta que el tejido cubre el hueso por sí solo, con un postoperatorio francamente malo. Con las curas en clínica, el alivio empieza en la primera visita y el cuadro se resuelve en tres a cinco días con una o dos renovaciones del apósito.
¿Puede aparecer alveolitis una semana después de la extracción?
Es poco habitual. La ventana típica va del segundo al cuarto día y rara vez se estrena más allá del quinto. Un dolor que aparece por primera vez a los siete u ocho días, sobre todo si va con hinchazón o fiebre, apunta más a una infección, a restos radiculares o a otra causa, y merece revisión con radiografía. La regla general del postoperatorio sigue sirviendo: el dolor debe ir siempre a menos; si sube, hay que llamar.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
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