Resonancia magnética con implantes dentales
¿Puedes hacerte una resonancia magnética si llevas implantes dentales, coronas o brackets? Qué hay que quitarse, qué se queda y por qué sale borrosa.
Sí: un implante dental de titanio o de zirconio no impide hacerse una resonancia magnética. Estos materiales no son ferromagnéticos, así que el imán del equipo no los mueve ni los arranca, y no hay descrito un calentamiento peligroso. Lo único que ocurre es que el metal distorsiona la imagen a su alrededor, algo que el radiólogo conoce y tiene en cuenta. Lo que sí tienes que hacer es avisar en el servicio de radiología antes de entrar, porque hay piezas dentales que sí hay que retirar.
Por qué el titanio no es un problema
Una resonancia magnética funciona con un campo magnético muy potente. Lo que preocupa en esa sala son los materiales ferromagnéticos, es decir, los que el imán atrae: el hierro y algunas aleaciones de acero. Esos sí pueden desplazarse o calentarse.
El titanio con el que se fabrican los implantes dentales, y el zirconio de los implantes cerámicos, no se comportan así. Su susceptibilidad magnética es muy baja, el campo no ejerce sobre ellos una fuerza apreciable y el implante permanece exactamente donde está, osteointegrado en el hueso. Lo mismo vale para los tornillos y las placas de una cirugía maxilofacial previa y para los microtornillos de ortodoncia.
Con las coronas y las prótesis fijas el criterio es parecido: una corona de zirconio, una de metal-porcelana o un puente cementado no se retiran para la prueba, porque no se pueden retirar sin destruirlos y porque no representan un riesgo. Los empastes, sean de composite o de amalgama, tampoco.
Lo que sí pasa: el artefacto en la imagen
El precio que se paga es óptico. Cualquier metal en la boca genera lo que se llama un artefacto: una zona de la imagen que sale distorsionada, con un halo o un vacío de señal alrededor de la pieza. Cuanto más metal y más cerca de la zona explorada, más notorio.
Esto es irrelevante si te están estudiando la rodilla o la columna lumbar. Sí importa cuando la resonancia es de cráneo, de senos paranasales, de cuello o de la articulación de la mandíbula, porque el artefacto puede tapar justo lo que se quiere ver. En esos casos el radiólogo ajusta la secuencia para reducirlo, repite la exploración con otros parámetros o, si el aparato dental es removible, pide que te lo quites.
Que la imagen salga con artefacto no significa que la prueba no sirva. Significa que quien la interpreta necesita saber de antemano lo que llevas, y por eso el cuestionario previo pregunta por trabajos dentales.
Qué tienes que quitarte y qué no
La regla práctica es sencilla: lo que sale de la boca con la mano, fuera; lo que está fijado al diente o al hueso, se queda.
- Se queda: implantes, coronas y puentes cementados o atornillados, empastes, pernos, retenedor fijo, brackets pegados, placas y tornillos de cirugías previas.
- Se retira: prótesis removibles y dentaduras completas, férula de descarga, alineadores transparentes, aparatos de ortodoncia removibles, expansores removibles y piercings de lengua o labio.
Los brackets metálicos merecen una nota. No son peligrosos, pero generan un artefacto grande. Si la resonancia es de cabeza o de la articulación temporomandibular, el radiólogo puede pedir que el ortodoncista retire el arco antes de la prueba y lo vuelva a colocar después. Es una decisión suya, no tuya: no te quites nada por tu cuenta. Si te lo piden, pide cita con tu ortodoncista y explícale el motivo, como harías ante cualquier otra incidencia del tratamiento.
Aeropuertos, detectores de metales y otras pruebas
La otra pregunta que aparece siempre: los implantes dentales no hacen sonar el arco de seguridad de un aeropuerto. La cantidad de metal es mínima y está lejos del umbral de detección de esos equipos. Tampoco dan problema en los escáneres corporales. No necesitas llevar ningún certificado, aunque si te quedas más tranquilo puedes pedir en tu clínica un informe con el material y la referencia de los implantes; es información que en cualquier caso conviene tener guardada.
En radiografías y en el TAC dental ocurre algo parecido a la resonancia: el metal produce artefactos, líneas o destellos que oscurecen la zona vecina. La dosis de radiación no cambia por llevar implantes. Si tienes dudas sobre las pruebas de imagen dentales, las repasamos en la guía sobre la seguridad de las radiografías dentales.
Cómo prepararte para la prueba
- Dilo en el cuestionario previo. Implantes, coronas, aparatos, cirugías maxilofaciales, piercings. Es el momento de mencionarlo todo.
- Lleva el informe de tu clínica si sabes que tienes implantes y puedes conseguirlo. No suele hacer falta, pero resuelve cualquier duda sobre el material.
- Quítate lo removible antes de entrar y guárdalo en su caja, no envuelto en una servilleta: es la forma más habitual de perder una férula o una prótesis.
- Avisa durante la prueba si notas calor, tirón o cualquier molestia en la boca. Tienes un interfono y un timbre para eso.
Si después de la prueba notas molestia o movilidad en un implante, no la atribuyas a la resonancia sin más: consúltalo en tu clínica, porque un implante que se mueve tiene otras causas y conviene revisarlo. Lo explicamos en la guía sobre qué significa que se mueva un implante.
Preguntas frecuentes
No sé de qué material son mis implantes, ¿qué hago?
Dilo tal cual en radiología. Los implantes dentales que se colocan hoy son de titanio o de zirconio, y ambos son compatibles con la resonancia. Si necesitan confirmarlo, pueden pedir el informe a tu clínica, que está obligada a conservar tu historia clínica.
¿Y si llevo implantes cigomáticos o una reconstrucción con injerto?
El criterio es el mismo, porque el material sigue siendo titanio. Menciónalo igualmente: una cirugía más extensa implica más metal y el radiólogo agradecerá saberlo para planificar la secuencia.
¿Puede la resonancia estropear una corona o descementarla?
No hay un mecanismo por el que eso ocurra. Lo que sí puede pasar, y no tiene que ver con el imán, es que una corona que ya estaba floja se suelte al morder una barrita o al masticar el mismo día. Son cosas independientes.
¿Tengo que quitarme el retenedor fijo de después de la ortodoncia?
No. Está pegado por dentro de los dientes y no se retira para una prueba de imagen. Solo genera un pequeño artefacto local que el radiólogo identifica sin dificultad.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
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