Muelas del juicio y ortodoncia: ¿antes, durante o después?

Ortodoncia Publicado 27 Sep 2026 7 min
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¿Hay que quitar las muelas del juicio antes de la ortodoncia? No siempre, y casi nunca por el apiñamiento: cuándo se extraen antes, durante o después.

No existe ninguna regla que obligue a quitar las muelas del juicio antes de ponerse ortodoncia: se extraen cuando estorban al plan de tratamiento o cuando tienen un problema propio, y el momento —antes de empezar, a mitad o al terminar— lo decide el ortodoncista con la radiografía delante. Lo que conviene tener claro es que esa decisión no se toma por miedo a que «te vuelvan a torcer los dientes», porque ese no es el motivo real, y que una extracción no es un trámite menor que se añada al presupuesto por costumbre.

Por qué no hay una respuesta única

Las muelas del juicio son los últimos dientes en aparecer y lo hacen cuando el resto de la boca ya está colocada, normalmente al final de la adolescencia o en los primeros años de la veintena. Coinciden justo con la edad en la que mucha gente empieza o termina una ortodoncia, y de ahí sale la pregunta. Lo que se valora no es la muela en abstracto, sino cómo encaja con tu plan:

  • La posición y el espacio. Una muela que ha salido derecha y muerde contra su pareja de abajo no es lo mismo que una tumbada, sin sitio y metida contra la raíz del diente vecino.
  • Los movimientos previstos. Si el plan incluye llevar los molares hacia atrás, enderezar un segundo molar o cerrar espacios en esa zona, la muela del juicio ocupa el terreno por el que hay que pasar.
  • El estado de la propia muela. Caries que no se puede empastar, episodios repetidos de encía inflamada alrededor o daño en la raíz del molar vecino son motivos por sí mismos, con ortodoncia o sin ella.
  • Tu edad. En gente joven las raíces todavía no están formadas del todo y la cirugía suele ser más sencilla, un argumento para no ir dejándolo indefinidamente cuando ya se sabe que habrá que quitarla.
  • El riesgo quirúrgico. Si en la radiografía las raíces se superponen al conducto del nervio dentario inferior, la balanza cambia y se valora con más calma.

Si lo que te preocupa es que empujen y deshagan el resultado, esa idea no tiene el peso que se le da: los dientes de abajo tienden a juntarse con los años también en personas que nunca tuvieron muelas del juicio, y lo que sostiene el resultado de una ortodoncia es el retenedor. Los criterios que sí justifican sacarlas están detallados en la guía sobre si hay que quitar siempre las muelas del juicio.

Cuándo se extraen antes de empezar

Hay situaciones en las que el ortodoncista prefiere resolver la extracción antes de colocar los brackets o entregar los primeros alineadores:

  1. La muela estorba al movimiento planificado. Es el motivo más claro. Sin ese espacio libre, el molar que hay que mover no tiene por dónde ir.
  2. Ya está dando problemas. Una muela con infecciones repetidas de la encía que la rodea no se deja para dentro de dos años: con el aparato puesto la higiene en esa zona es peor y el riesgo de un episodio agudo sube.
  3. Se ve que va a salir mal y no va a mejorar. Cuando está tumbada y sin espacio, esperar no cambia el pronóstico; solo hace que las raíces estén más formadas.
  4. Hay cirugía de los maxilares en el plan. En los tratamientos que combinan ortodoncia y cirugía ortognática las muelas del juicio se suelen retirar con bastante antelación, porque el cirujano necesita esa zona libre y cicatrizada.
  5. El plan incluye otras extracciones. Si ya se van a quitar premolares para ganar espacio, a veces se aprovecha para planificar todo junto; el criterio de esas extracciones es distinto y está explicado en la guía sobre extracciones en ortodoncia.

En estos casos se deja un tiempo de cicatrización antes de empezar a mover los dientes. Ese plazo lo marca quien ha operado, y suele medirse en semanas, no en meses.

Cuándo se dejan para el final o no se tocan

En bastantes tratamientos la muela del juicio no interfiere y basta con vigilarla:

  • Está bien colocada y funciona. Si ha erupcionado derecha, tiene una muela de abajo contra la que morder y puedes limpiarla, es un diente más de tu boca.
  • Sigue dentro del hueso y no molesta. Se controla en las revisiones y con la radiografía que toque, sin prisa.
  • El riesgo quirúrgico es alto. Cuando la relación con el nervio es muy estrecha, el cirujano puede proponer vigilarla o valorar retirar solo la parte superior del diente dejando las raíces en su sitio, una técnica que se reserva para casos concretos.
  • Hay algo más urgente. Una periodontitis activa o varias caries se tratan primero; la ortodoncia y la muela del juicio esperan.

Dejarlas para cuando te quiten los brackets tiene además una ventaja práctica: no interrumpes el ritmo de citas y no pasas por la inflamación de una cirugía con el aparato puesto, que complica el cepillado justo cuando más falta hace.

Cómo se coordina con las citas y qué preguntar

  1. Pide ver la radiografía y que te señalen la muela. Una panorámica basta para la mayoría de decisiones; si hay dudas sobre la relación con el nervio, se completa con un escáner en tres dimensiones.
  2. Pregunta qué movimiento concreto impide. «Porque siempre se quitan» no es una razón clínica. Sí lo es «necesito llevar estos molares hacia atrás».
  3. Aclara quién la extrae y con qué informe. Puede hacerlo el propio dentista o un cirujano bucal o maxilofacial. Pide el informe de lo que se ha hecho, porque tu ortodoncista lo necesita.
  4. No la programes pegada a una cita de ajuste. Si puedes elegir, deja margen: los primeros días con inflamación no son el momento de un cambio de arco ni de estrenar un alineador que aprieta.
  5. Avisa si llevas alineadores. Se puede seguir con la secuencia prevista, pero si la extracción cambia el plan puede hacer falta un escáner nuevo. Que lo decida quien lleva el caso, no tú por tu cuenta.

Y una señal que no admite espera: si tras la extracción o alrededor de una muela del juicio aparece fiebre, hinchazón que crece a partir del tercer día, dificultad para abrir la boca o pus, eso es una urgencia y hay que llamar a la clínica el mismo día.

Preguntas frecuentes

¿Pueden volver a torcerme los dientes cuando acabe la ortodoncia?

No es el mecanismo que se creía. El apiñamiento que reaparece en los dientes de abajo se ve igual en bocas con y sin muelas del juicio, y lo que evita que vuelva es llevar el retenedor como te indiquen. Quitarlas «por si acaso» no sustituye a la retención.

¿Me pueden quitar las cuatro a la vez llevando brackets?

Se puede, y a veces se hace para pasar por un solo postoperatorio. Otras veces se prefiere ir por lados para que puedas comer y limpiarte con normalidad de un lado mientras cicatriza el otro. Depende de la dificultad de cada muela, de tu salud general y del tipo de anestesia o sedación que se vaya a usar.

¿El criterio es distinto con alineadores?

El criterio clínico es el mismo: se quitan si estorban o si tienen un problema. La diferencia práctica es que con alineadores puedes retirarlos para limpiar la zona operada, lo que hace el postoperatorio algo más cómodo.

¿Cuánto hay que esperar para seguir con la ortodoncia?

Lo habitual son unas semanas, el tiempo de que la encía cierre y la inflamación baje. Quien te ha operado y quien lleva la ortodoncia deben ponerse de acuerdo en esa fecha; si son profesionales distintos, asegúrate de que hablan entre ellos.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

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