Sobremordida: cuándo es un problema real

Ortodoncia Publicado 28 Oct 2024 5 min
Aparato dental transparente sobre una base para corregir la sobremordida

Cuándo la sobremordida deja de ser un detalle estético: desgaste de los incisivos, dientes que muerden el paladar y cómo se corrige la mordida profunda.

La sobremordida es cuánto tapan los incisivos de arriba a los de abajo al cerrar, y en una boca sana ese solapamiento existe: lo normal es que cubran entre 2 y 4 milímetros, alrededor de un tercio de la corona del diente inferior. Se convierte en un problema cuando pasa de la mitad — la llamada mordida profunda — y, sobre todo, cuando aparecen tres señales concretas: los incisivos inferiores llegan a tocar la encía del paladar, los bordes de los superiores se desgastan de forma visible, o se astillan una y otra vez las reconstrucciones de la zona de delante. Sin esas señales, una sobremordida algo marcada puede ser simplemente tu mordida.

Sobremordida no es lo mismo que resalte

Es la confusión más habitual en la consulta. La sobremordida se mide en vertical: cuánto solapan los dientes de arriba a los de abajo. El resalte se mide en horizontal: cuánto se adelantan los superiores respecto a los inferiores, que es lo que la gente llama «dientes salidos». Se pueden tener las dos cosas, una sola o ninguna, y el tratamiento no es el mismo. Conviene aclarar de qué se habla antes de comparar: en el directorio puedes consultar precios y opiniones de clínicas de tu zona y pedir presupuesto para un estudio, pero las cifras solo son comparables si parten del mismo diagnóstico.

Por qué se muerde profundo

  • Curva de la arcada acentuada. Cuando los incisivos inferiores han erupcionado de más o los premolares se han quedado cortos, la arcada dibuja una curva pronunciada y la mordida se cierra en exceso por delante.
  • Patrón facial de crecimiento horizontal. Caras cuadradas, mandíbula potente y musculatura masticatoria fuerte tienden a la mordida profunda. Es un rasgo heredado, no un defecto adquirido.
  • Clase II con incisivos inclinados hacia dentro. Los incisivos superiores caen hacia atrás en lugar de hacia delante y encierran la mordida como una tapa.
  • Pérdida de muelas en el adulto. Es la causa más silenciosa. Al faltar molares, la mordida pierde su tope posterior y se va cerrando; los incisivos, que no estaban hechos para aguantar toda la carga, se desgastan. Una mordida que «se ha ido cerrando con los años» suele tener detrás extracciones sin reponer.

Los daños reales de una mordida profunda

El primero es el desgaste. Los incisivos inferiores rozan la cara interna de los superiores en cada masticación y en cada apretamiento nocturno, y el esmalte se pierde hasta dejar los dientes cortos y aplanados, a veces con la dentina asomando. No se recupera: solo se detiene y se reconstruye.

El segundo es el trauma sobre la mucosa. En las mordidas muy cubiertas, los bordes de los incisivos inferiores impactan contra la encía del paladar y provocan inflamación crónica y retracción por detrás de los superiores, en unos dientes que ya de por sí tienen raíces finas. En sentido contrario, los incisivos inferiores también sufren recesiones por el mismo motivo.

El tercero es práctico: deja poco espacio para trabajar. Colocar una corona, unas carillas o una férula sobre dientes sin hueco libre obliga a soluciones de compromiso, y por eso muchos tratamientos estéticos empiezan con unos meses de ortodoncia previa.

Cómo se corrige: intruir o extruir

Abrir una mordida profunda consiste en cambiar la relación vertical entre los dientes de delante y los de atrás, y hay dos maneras de conseguirlo. Intruyendo los incisivos, es decir, metiéndolos dentro del hueso para que dejen de solapar tanto, con arcos de intrusión y, cuando se necesita control fino, con anclaje esquelético. Extruyendo los sectores posteriores, dejando salir premolares y molares para que la mordida se abra por detrás: muy eficaz en niños y adolescentes con crecimiento por delante, y bastante menos estable en adultos, donde la musculatura tiende a devolver esos dientes a su sitio.

La mayoría de los tratamientos combina ambos movimientos, con brackets o alineadores y planos de mordida que descargan la zona anterior mientras se nivela el resto. En el adulto al que le faltan muelas el orden importa: primero se recupera el soporte posterior, porque abrir la mordida sin tope por detrás es construir sobre arena.

Preguntas frecuentes

¿La sobremordida profunda causa dolor de mandíbula?

No de forma automática: hay mordidas muy profundas con articulaciones asintomáticas y mordidas correctas con dolor articular. Lo que sí hace es limitar los movimientos laterales y concentrar la carga en pocos dientes, algo que puede sumar en alguien que además aprieta o rechina. Si hay dolor, chasquidos o bloqueos, el diagnóstico articular va por su cuenta.

¿Se puede corregir la mordida profunda en un adulto sin cirugía?

En la mayoría de los casos, sí. La ortodoncia del adulto tiene hoy herramientas para intruir incisivos de forma controlada, que era el punto débil de estos tratamientos hace décadas. La cirugía se reserva para las discrepancias esqueléticas marcadas o cuando la exigencia estética facial supera lo que da el movimiento dental.

¿Los dientes ya desgastados se recuperan al abrir la mordida?

El esmalte perdido no vuelve, pero abrir la mordida crea el espacio para devolver a los dientes su longitud con composite o cerámica y frena el proceso que los consumía. El orden habitual es tratar primero la mordida y reconstruir después: al revés, sobre una mordida cerrada, las restauraciones suelen fracturarse en pocos meses.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

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