Solo me queda la raíz de la muela: ¿qué se puede hacer?
Si la corona se ha roto y solo queda la raíz, el diente no se cura solo: o se reconstruye o se extrae. Cómo se decide, qué duele y cuándo urge.
Cuando la corona de un diente se destruye y solo queda la raíz dentro de la encía, el diente no se queda así para siempre: o se reconstruye o se extrae. No suele ser una urgencia si no duele, pero tampoco es una situación estable: una raíz abierta a la boca acumula placa, se infecta con el tiempo y acaba dando un flemón en el peor momento. La decisión entre salvarla y sacarla depende sobre todo de cuánto diente sano queda por encima del hueso, y eso solo se ve con una exploración y una radiografía.
Por qué te has quedado solo con la raíz
Casi siempre hay una de estas tres historias detrás:
- Una caries que fue avanzando sin dolor. La caries vacía el diente por dentro y deja las paredes como una cáscara. Un día, masticando algo blando, la corona se parte entera y queda el muñón de la raíz. Que no doliera antes no significa que estuviera sano: muchas veces el nervio ya se había necrosado y por eso no avisaba.
- Un diente endodonciado que nunca se protegió. Un diente al que le han quitado el nervio pierde estructura y se vuelve más frágil. Si se deja años con un empaste grande en lugar de ponerle una corona, lo habitual es que termine fracturándose, a veces a ras de encía.
- Un golpe o una fractura. Un traumatismo o morder algo muy duro puede partir la corona de golpe, sobre todo en dientes que ya estaban debilitados.
En todos los casos el resultado es parecido: queda una raíz, con o sin trozos de pared, que puede estar al mismo nivel de la encía, por encima o incluso por debajo.
Cuándo todavía se puede salvar
Lo que decide si una raíz se puede aprovechar no es que te duela o no, sino cuánto diente sano queda por encima del hueso y en qué estado está la propia raíz. Estos son los puntos que valora el dentista:
- Cuánta pared queda. Para que una reconstrucción y una corona aguanten hace falta un anillo de diente sano alrededor, lo que se llama efecto férula. Si la fractura ha dejado la raíz a ras de encía por todos lados, ese anillo no existe y la corona acabaría despegándose o partiendo la raíz.
- Si la fractura baja por debajo del hueso. Cuando el borde roto queda sumergido, no se puede limpiar ni sellar bien. A veces se resuelve con un alargamiento de corona, retirando un poco de encía y hueso, o bajando la raíz con una extrusión ortodóncica; otras veces el diente no da para tanto.
- El estado del conducto y del hueso. Si la raíz está entera y el hueso que la sujeta está sano, se hace la endodoncia (o se repite), se levanta un muñón —a veces con un perno— y se corona. Tienes el proceso explicado en la guía sobre la reconstrucción de un diente endodonciado.
- Si hay una fractura vertical de la raíz. Es la peor noticia posible: una grieta que recorre la raíz a lo largo no tiene reparación y obliga a extraer.
Como regla práctica, cuanto más diente asome por encima de la encía, más probable es que se pueda salvar. Las raíces de dientes de delante suelen tener algo más de margen que las de las muelas, porque soportan menos fuerza al masticar.
Cuándo hay que extraerla y qué viene después
Se extrae cuando la raíz está fracturada en vertical, cuando la destrucción llega muy por debajo del hueso, cuando el hueso que la sujeta se ha perdido por una periodontitis avanzada o cuando reconstruirla supondría un gasto alto con muy pocas probabilidades de durar. Esa última parte es una conversación honesta que merece la pena tener: a veces la alternativa de reponer el diente sale mejor que invertir en salvar algo que va a fallar en dos años. Esa comparación entre lo que cuesta salvarlo y lo que se espera que dure es parte de la decisión.
Sacar una raíz no siempre es tan sencillo como una extracción normal. Si no hay corona por donde agarrar, el dentista tiene que trabajar sobre la raíz, y eso puede convertir una extracción simple en quirúrgica, con despegado de encía y puntos. En las tarifas publicadas que recoge el blog, una extracción simple va de 50 a 120 € y una quirúrgica de 150 a 350 €.
Después, la pregunta es si hay que reponer el diente. En los de delante la respuesta es casi siempre sí, por estética y por fonética; en las muelas depende de cuántas queden y de cómo quede la mordida. Si se prevé poner un implante más adelante, a veces se rellena el hueco en la misma cita para conservar el hueso.
Qué hacer mientras llega la cita
Si no duele, basta con cuidar la zona y no retrasar la visita más de unos días:
- Mastica por el otro lado. El borde de una raíz rota puede ser cortante y hacerte heridas en la lengua o el carrillo.
- Sigue cepillando la zona con un cepillo suave. Dejar de limpiarla es lo que precipita la infección.
- No la tapes con nada por tu cuenta. Las ceras y los pegamentos de farmacia atrapan comida y empeoran el cuadro.
- No tomes antibiótico que te haya sobrado. Sin tratamiento del foco no resuelve nada y complica el diagnóstico.
Pide cita sin esperar si aparece dolor espontáneo, un bulto con pus en la encía, hinchazón de la cara, fiebre o dificultad para tragar o abrir la boca. Eso ya no es una raíz tranquila: es una infección en marcha y se atiende como urgencia.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dejar la raíz ahí si no me molesta?
No es buena idea. Una raíz abierta a la boca retiene placa y restos de comida, favorece la caries de los dientes vecinos y suele terminar infectándose. Que no duela solo significa que el nervio ya no responde, no que esté resuelto.
¿Duele mucho sacar una raíz?
Durante la extracción no, porque se hace con anestesia local. Después, las molestias son parecidas a las de cualquier extracción: máximas las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas y a la baja a partir de ahí. Si hubo que despegar encía y dar puntos, la inflamación suele durar algo más.
¿Se puede poner un implante en el mismo sitio?
En muchos casos sí, pero no siempre el mismo día. Depende del hueso que quede después de retirar la raíz y de si había infección. El dentista valorará si conviene extraer e implantar en la misma cita, esperar unas semanas a que cicatrice o hacer antes una regeneración del hueso.
¿Y si la raíz es de una muela del juicio?
Cambia poco el planteamiento clínico, pero sí la decisión: una muela del juicio que ha perdido la corona rara vez se reconstruye, porque está al fondo, es difícil de limpiar y casi nunca es imprescindible para la mordida. Lo habitual es extraerla.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de odontología general.