El estudio de ortodoncia: qué te hacen en la primera cita

Ortodoncia Publicado 23 Sep 2026 7 min
En este artículo

El estudio de ortodoncia son las radiografías, fotos y registros con los que se diagnostica tu caso. Qué te hacen, qué debe explicarte y qué cuesta.

El estudio de ortodoncia es la cita en la que se recogen las radiografías, las fotografías y las medidas de tu boca para poder diagnosticar el caso y proponer un plan; sin ese estudio, cualquier presupuesto que te den es una estimación a ojo. Suele ocupar entre veinte minutos y una hora, no duele y no se coloca nada: es una cita de registros. Lo importante es lo que viene después, porque de esos datos salen el diagnóstico, el aparato que te conviene, la duración prevista, si hacen falta extracciones y el coste real. Saber qué se hace y qué tienes derecho a llevarte explicado te ahorra empezar un tratamiento de dos años sin entender qué se busca con él.

Qué registros se toman y para qué

Los elementos son casi siempre los mismos, aunque el soporte sea digital o analógico:

RegistroPara qué sirve
Exploración clínicaVer cómo encajan los dientes, la salud de la encía, las caries, el estado de la articulación de la mandíbula y hábitos como respirar por la boca o empujar con la lengua
Radiografía panorámicaComprobar que están todos los dientes, ver los que no han salido, las muelas del juicio, el hueso y las raíces
Telerradiografía lateral de cráneoMedir la relación entre los maxilares y el perfil: es lo que distingue un problema de dientes de un problema de huesos
Fotografías de la cara y de la bocaRegistrar el punto de partida, planificar la estética de la sonrisa y poder comparar al final
Escáner intraoral o moldesObtener el modelo de tus arcadas para estudiar los movimientos y fabricar el aparato

Con la telerradiografía se hace el análisis cefalométrico, que es un conjunto de medidas sobre la radiografía. No hace falta que entiendas sus números, pero sí conviene que te expliquen su conclusión en una frase: si lo que se va a corregir es la posición de los dientes dentro de unos huesos bien relacionados, o si hay un componente esquelético que la ortodoncia sola no cambia. Esa distinción es la que decide, en adultos, si la opción es ortodoncia, ortodoncia de camuflaje o un planteamiento combinado con cirugía.

Qué debe explicarte el diagnóstico

La cita de resultados es la que de verdad importa. Deberías salir de ella sabiendo responder a estas preguntas:

  • Qué se va a corregir. Los objetivos concretos, no «alinear los dientes»: cerrar una mordida abierta, corregir un apiñamiento, nivelar la línea de los incisivos, resolver una mordida cruzada.
  • Con qué aparato y por qué ese. Brackets, alineadores u otro sistema, con sus límites en tu caso. La comparación entre sistemas está en la guía sobre alineadores o brackets, pero la elección debe justificarse con tu diagnóstico, no con el catálogo.
  • Si hacen falta extracciones o stripping. Y qué pasa si no se hacen.
  • Cuánto va a durar, de forma orientativa. Y qué puede alargarlo, empezando por las citas perdidas y el uso irregular de gomas o alineadores.
  • Qué tratamientos previos hay que resolver. Ortodoncia sobre caries activas o encías inflamadas es empezar mal: primero se estabiliza la boca.
  • Cómo será la retención. Qué retenedor, cuántas horas y durante cuánto tiempo. Si nadie menciona la retención en la primera explicación, pregúntalo.
  • Quién va a llevar el tratamiento y quién te atenderá en las revisiones y en las urgencias.

Primera consulta y estudio no son lo mismo

Muchas clínicas ofrecen una primera consulta informativa gratuita o a bajo coste: se te mira la boca, se te dice si hay algo que tratar y se te orienta. Eso no es un estudio. El estudio implica pruebas radiológicas y registros, y tiene un coste propio: como referencia orientativa se mueve entre 60 y 150 €, y en planificaciones digitales con escaneado y simulación puede llegar a unos 200 €. Es muy habitual que se descuente del tratamiento si lo aceptas, y también que se incluya en el precio total; lo que no es habitual ni razonable es que no quede claro por escrito. Los conceptos que debe recoger el presupuesto completo están detallados en la guía sobre cuánto cuesta una ortodoncia completa.

Dos cosas más que conviene preguntar antes de pagar: si el estudio es tuyo y te lo puedes llevar para una segunda opinión —lo es, forma parte de tu historia clínica—, y si las radiografías recientes que ya tengas de otra clínica sirven, porque en muchos casos evitan repetir pruebas.

Cómo aprovechar la cita

Lleva anotado desde cuándo te preocupa el tema y qué te molesta exactamente, que no siempre es lo estético: puede ser que te muerdas la mejilla, que un diente te haga tope al masticar o que el aparato que llevaste de adolescente no acabó bien. Lleva también la lista de tu medicación y de tus antecedentes médicos, y menciona si aprietas los dientes, si te chasquea la mandíbula o si has tenido golpes en la boca. Si ya llevaste ortodoncia, di cuándo y con qué, y lleva los informes si los tienes. Y no te vayas sin fecha: la del siguiente paso, aunque sea para pensarlo.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio hacerse las radiografías?

Sin pruebas de imagen no se puede diagnosticar un caso de ortodoncia con seriedad: hay dientes que no han salido, raíces cortas, quistes y huesos que no se ven de otra manera. Un profesional que proponga mover dientes sin verlos está asumiendo riesgos que no le corresponden. La cantidad de radiación de una panorámica y una telerradiografía es baja, y en cualquier caso se aplica el criterio de justificar cada prueba por su utilidad clínica.

¿Puedo pedir el estudio y tratarme en otra clínica?

Sí. El estudio es información clínica tuya y puedes solicitar una copia para llevarla donde quieras, incluida una segunda opinión. Lo que la otra clínica decida es distinto: puede aceptar tus registros, o pedir alguno nuevo si el suyo requiere otro formato o los tuyos tienen ya cierta antigüedad.

¿Cuánto tardan en darme el plan de tratamiento?

Lo normal es que la explicación se dé en una segunda cita, unos días o un par de semanas después, porque el análisis y la planificación llevan trabajo fuera del sillón. En planificaciones digitales de alineadores se añade el tiempo de la simulación. Que no te lo den todo hecho el mismo día es buena señal, no mala.

¿A qué edad se hace el primer estudio en un niño?

La primera valoración de ortodoncia se recomienda pronto, en torno a los seis o siete años, cuando ya están saliendo los primeros dientes definitivos. Valorar no significa tratar: en muchos casos la conclusión es esperar y revisar cada cierto tiempo. Lo que se busca es detectar a tiempo las cosas que se corrigen mejor mientras el niño crece, como una mordida cruzada o una falta de espacio marcada.

Fuentes

Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.

Compara clínicas de ortodoncia

Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de ortodoncia.

Pide presupuesto gratis →

Quizás te interesa...