Tengo los dientes muy pequeños: qué opciones hay para igualarlos
Dientes muy pequeños o estrechos: por qué pasa, qué conviene comprobar antes de retocarlos y qué opciones hay, del composite a la ortodoncia.
Si te ves los dientes demasiado pequeños para tu sonrisa, casi siempre se puede igualar el tamaño sin tocar los dientes vecinos, y en muchos casos sin tallar nada: el composite añadido en consulta, las carillas y, cuando sobra espacio, la ortodoncia son las tres salidas habituales. Lo que decide cuál te toca no es el gusto, sino la causa: un diente pequeño de nacimiento no se trata igual que uno que se ha ido acortando por desgaste. Esta guía te explica qué se mira antes y qué puedes esperar de cada opción.
Por qué un diente puede ser pequeño
El término clínico es microdoncia, y conviene distinguir de dónde viene porque cambia el plan.
- Microdoncia localizada. Afecta a uno o dos dientes, normalmente los incisivos laterales superiores, los que están junto a las palas. Cuando además tienen forma de cuña se les llama dientes conoides o «en clavija». Es la situación más frecuente.
- Microdoncia generalizada. Todos los dientes son algo más pequeños de lo esperable para el tamaño de los maxilares. El resultado visible suele ser una sonrisa con huecos repartidos.
- Dientes que se han vuelto pequeños. No nacieron así: se han acortado por desgaste. El bruxismo, el reflujo, los vómitos repetidos o una dieta muy ácida van rebajando el borde y acortando la corona visible.
- Dientes de leche que siguen en boca. Un diente de leche que no se cayó porque no hay recambio detrás se ve claramente más pequeño que sus vecinos definitivos. Suele ir asociado a una agenesia, es decir, a un diente que no se formó.
- Encía que tapa parte del diente. Aquí el diente no es pequeño: se ve pequeño porque la encía cubre más corona de la que debería.
Lo primero no es estético
Antes de añadir material a un diente hay tres comprobaciones que ordenan todo lo demás.
La mordida. Hay que saber cuánto espacio queda entre los dientes de arriba y los de abajo al cerrar. Si no hay sitio, el composite o la cerámica que se añada se va a fracturar o se va a descementar; a veces hay que crear ese espacio antes con ortodoncia.
La causa del desgaste, si lo hay. Reconstruir un borde desgastado sin tratar el bruxismo o el reflujo que lo provocó es reparar algo que volverá a romperse. Lo habitual es combinar la reconstrucción con una férula de descarga o con el tratamiento médico que corresponda.
Dónde está el espacio. Un diente pequeño puede dejar huecos a los dos lados. Repartir ese espacio con ortodoncia antes de reconstruir permite que los dientes queden con una anchura proporcionada en lugar de agrandar uno solo de forma llamativa. Si lo que más te molesta son los huecos más que el tamaño, te interesa la guía sobre dientes separados y diastemas.
Las opciones, de menos a más invasiva
Esta es la escalera habitual, y merece la pena recorrerla en orden.
- Composite añadido en la misma consulta. El dentista modela el material directamente sobre el diente, sin anestesia en muchos casos y sin tallarlo. Se puede retocar, repulir y rehacer. Es la opción más conservadora y la que más se usa en dientes conoides. Lo explicamos a fondo en la guía sobre el bonding dental.
- Carillas de composite. Misma filosofía, pero cubriendo toda la cara visible. Según los rangos que publica nuestra guía de precios de las carillas, están en torno a 150 – 350 € por diente.
- Carillas de porcelana. Más estables en color y más resistentes al desgaste, a cambio de un precio mayor —entre 400 y 900 € por diente según el material— y de que casi siempre implican tallar una capa fina del esmalte.
- Corona. Solo tiene sentido cuando el diente, además de pequeño, está muy destruido, endodonciado o con restauraciones antiguas grandes. Cubre el diente entero y es la opción menos reversible.
- Ortodoncia previa. No agranda el diente, pero coloca el espacio donde hace falta para que lo que se añada después quede proporcionado. En sonrisas con huecos repartidos es casi siempre el primer paso.
- Cirugía de encía. Cuando el problema es que la encía cubre demasiada corona, se corrige la encía y el diente «aparece» sin tocarlo.
Cómo decidir sin arrepentirte
Pide una prueba antes de nada. Con fotos, un escaneado y un encerado o mock-up se puede ver el resultado previsto sobre tus propios dientes antes de tocarlos; el estudio estético con prueba previa suele ir incluido o cobrarse aparte, en torno a 60 – 150 €. Si te proponen tratar diez dientes cuando lo que te molesta son dos, pide que te expliquen por escrito qué aporta cada uno.
Pregunta también por el mantenimiento: el composite se repulirá y se retocará cada cierto tiempo, y la cerámica se rompe y se sustituye. Y antes de firmar, compara dos planes de dos clínicas distintas; la guía ortodoncia o carillas ayuda a entender cuándo mover los dientes resuelve lo que parecía un problema de forma.
Preguntas frecuentes
¿Se puede agrandar un diente sin tallarlo?
Sí, con composite directo y con algunos tipos de carilla sin tallado, siempre que haya espacio en la mordida y el diente esté sano. Es la vía que conviene explorar primero por ser reversible.
Tengo un diente de leche pequeño con treinta años, ¿qué hago?
Lo primero es una radiografía para ver si hay un diente definitivo debajo, en qué estado está la raíz del de leche y cuánto hueso hay. A partir de ahí se decide entre mantenerlo y disimularlo, o sustituirlo.
¿Mis hijos pueden heredarlo?
La microdoncia y la ausencia de dientes tienen con frecuencia un componente familiar, así que merece la pena comentarlo en la revisión de los niños para detectarlo pronto.
¿A qué edad se puede retocar la forma de los dientes?
En adolescentes se suele empezar con composite, que es reversible y se adapta a medida que la encía y la cara terminan de madurar. Las soluciones cerámicas definitivas se dejan para más adelante.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de estética dental.