Dientes grises: causas y qué se puede hacer en cada caso
Un diente gris suele ser un nervio muerto; varios, una tinción interna. Cómo distinguir cada causa, qué pasa en los niños y qué solución tiene.
Cuando un solo diente se pone gris, lo más probable es que el nervio de dentro haya muerto; cuando son varios los que tiran a gris o gris azulado, la causa casi nunca está en la superficie, sino en el interior del diente, y por eso no se va frotando ni con pastas blanqueadoras. El color gris es la pista de que el cambio viene de dentro hacia fuera: la dentina, que es la capa que hay bajo el esmalte, se ha oscurecido, y el esmalte, que es translúcido, deja ver ese color apagado. Distinguir de qué gris se trata es lo que decide el tratamiento, porque cada causa tiene una solución distinta.
Un diente gris aislado: el nervio que ha muerto
Es el caso más frecuente en adultos. Cuando la pulpa de un diente se necrosa —por una caries que llegó hasta el nervio, por un golpe antiguo o por el desgaste acumulado—, la sangre que quedó dentro de los conductos se degrada y tiñe la dentina desde el interior. El diente pasa de blanco a grisáceo, a veces con un tono pardo, y suele ser justo uno, no un grupo.
Lo que hace sospechar que es esto:
- El diente no responde al frío cuando los de al lado sí.
- Hubo un golpe, aunque haya pasado mucho tiempo. Los incisivos superiores son los candidatos habituales.
- Dejó de doler de repente tras un periodo de dolor intenso. Un nervio que muere deja de avisar.
- Hay un empaste grande o una caries antigua en esa pieza.
Aunque no duela, un diente con el nervio muerto no es un problema estético: la infección puede seguir avanzando por la raíz sin dar síntomas. Lo primero es el diagnóstico con radiografía y pruebas de vitalidad, no el blanqueamiento. Cómo se confirma y qué pasa si se deja está en la guía sobre el diente muerto y la necrosis pulpar.
Una vez tratado el conducto, el color se puede recuperar en muchos casos con un blanqueamiento hecho desde el interior del propio diente, y cuando el tono es muy marcado o el diente está muy debilitado se plantea una carilla o una corona.
Varios dientes grisáceos: el color viene de dentro
Si el gris afecta a varias piezas a la vez y de forma bastante simétrica, hay que pensar en una tinción intrínseca, es decir, un pigmento incorporado a la dentina mientras el diente se estaba formando en la infancia. La causa clásica son las tetraciclinas, un grupo de antibióticos que hoy no se dan a niños pequeños ni a embarazadas precisamente por esto, y que dejan bandas horizontales grises o marrones en los dientes de quienes las tomaron en esa etapa. El caso y sus opciones reales están desarrollados en la guía sobre los dientes grises por tetraciclinas.
Hay otras dos situaciones que producen un gris generalizado y que conviene no confundir con esa:
- Alteraciones en la formación del esmalte o de la dentina. Cuando el esmalte es más fino o menos mineralizado de lo normal, deja traslucir más la dentina, y el diente se ve grisáceo y con los bordes casi transparentes.
- Desgaste del esmalte en el adulto. No es una tinción, es una pérdida de espesor. Al adelgazarse el esmalte por erosión ácida o por apretar los dientes, el diente se ve más gris y más translúcido en los bordes, sobre todo en los incisivos.
La diferencia importa: una tinción de la dentina se trata aclarando o cubriendo, y un esmalte desgastado hay que frenarlo primero, porque si no la solución estética se repite a los pocos años.
Cuando el gris lo pone un material
Muchos dientes grises no tienen nada raro dentro: tienen algo metálico. Es el gris más fácil de identificar porque se concentra alrededor de una restauración.
- Empastes de amalgama. La amalgama no solo se ve oscura: con los años puede teñir la dentina de alrededor, y un molar con una amalgama grande se ve grisáceo incluso por fuera.
- Postes metálicos. En un diente endodonciado y reconstruido con un poste de metal, ese color se transparenta a través de la raíz y de la encía, y da un aspecto apagado a toda la pieza.
- Coronas de metal-porcelana. El armazón metálico que hay debajo de la porcelana puede dejar una línea o un halo gris, sobre todo si la encía se retrae y queda a la vista el borde.
Aquí el blanqueamiento no hace absolutamente nada: el color no está en el tejido del diente, está en el material o en el tejido tintado por el material. La solución, si compensa, es sustituir la restauración por una sin metal.
Dientes grises en niños
En un niño, la situación más habitual con diferencia es un diente de leche —casi siempre una pala superior— que se pone gris unas semanas después de un golpe. Los niños se caen y se golpean la boca con frecuencia, y ese cambio de color indica que el diente ha sufrido: puede quedarse así sin más consecuencias hasta que se cambie, puede recuperar algo de color con el tiempo o puede acabar en una infección.
Lo razonable es que lo revise el dentista y lo siga en el tiempo, sin dramatismos pero sin pasarlo por alto, porque debajo se está formando el definitivo. Motivos para consultar sin esperar: que aparezca un bulto o un punto blanco en la encía por encima del diente, que el niño se queje al morder o que la encía se inflame.
En dientes definitivos de niños y adolescentes, un gris generalizado apunta más a un defecto en la formación del esmalte, y ahí lo prioritario no es el color sino proteger unos dientes que suelen ser más frágiles y más sensibles de lo normal.
Preguntas frecuentes
¿Se puede blanquear un diente gris?
Depende de por qué está gris. Si el color viene de una necrosis, hay una técnica que aclara el diente desde dentro después de tratar el conducto, y funciona bien en bastantes casos. Si es una tinción por tetraciclinas, el blanqueamiento externo puede mejorar el tono, pero requiere mucho más tiempo que un caso normal y rara vez lo iguala del todo. Si el gris lo pone un metal, el blanqueamiento no sirve.
¿Un diente gris siempre necesita endodoncia?
No. Necesita diagnóstico. Si el nervio está vivo y el gris viene del desgaste, de un material o de una tinción antigua, no hay nada que endodonciar. La endodoncia entra cuando se confirma que la pulpa está necrosada o irreversiblemente dañada.
Se me ha puesto gris un diente después de un golpe reciente, ¿qué hago?
Pide cita para que lo valoren. En las primeras semanas tras un traumatismo, el diente puede oscurecerse de forma transitoria y recuperar el color, y también puede ser el primer signo de que el nervio no ha sobrevivido. Solo el seguimiento con pruebas de vitalidad y radiografías lo distingue, y actuar a tiempo cambia el pronóstico.
¿Por qué se ve gris la encía alrededor de una corona antigua?
Suele ser el metal de debajo de la corona o del poste transparentándose a través de una encía que se ha ido retrayendo y ha quedado más fina. Es un problema estético, no una infección, pero conviene que lo revisen: la retracción que lo deja a la vista sí puede tener causas que merezca tratar.
Fuentes
Información general elaborada por la redacción a partir de las fuentes citadas al final. No sustituye a la consulta con un dentista ni constituye consejo médico: cada caso necesita una valoración profesional.
Precios, opiniones verificadas y presupuesto sin dar tus datos. Empieza por la guía de estética dental.